El periodismo, una
actividad que debido a su naturaleza y campo de acción social, demanda a quien
la realiza ética y responsabilidad, ha sido una de las profesiones que más se
ha acoplado a los cambios tecnológicos y sociales de la historia, la razón de
dicha característica recae en la privilegiada importancia de ella en la vida
humana.
El relevante papel del
periodismo en la sociedad y el poder que ejerce en ella, incluso ha sido tema
de interés y estudio en otras áreas y expresiones humanas como el cine, un
ejemplo de ello es la película “Ciudadano Kane” (Citizen Kane), dirigida por
Orson Welles en 1941.
El largometraje, aunque
presenta una trama y personajes ficticios, toma el background histórico propio
del periodismo y de algunos agentes que intervinieron en la evolución del mismo
y los transforma en una analogía dramática del escenario periodístico de la
época, pero el film se centra específicamente en la figura de William Randolph
Hearst, no solo en su vida personal,
sino también en su dudosa y polémica carrera como periodista.
El principal hecho
histórico que toma de la historia de la prensa, es la transición entre el
básico periodismo que se ejercía en la etapa artesanal hacia la etapa
industrial, también conocida como la prensa en masa y que
sentó el precedente de lo que se conoce actualmente como el periodismo moderno.
Un fenómeno recurrente que
trajo consigo los cambios de la prensa masiva fue la constante guerra
ideológica nacida del clima político de la época y la competitividad que estaba
empezando a surgir entre los medios, donde muchos buscaban imponerse sobre
otros.
Esta confrontación
protagonizada por William Randolph Hearst y John
Pulitzer, se basaba en el desprestigio por medio de oposición de ideas
políticas, entre ambos medios se acusaban mutuamente de pertenecer a
polaridades opuestas políticas y también de la difamación de cualquier índole,
dando nacimiento a la guerra de tabloides.
La concentración de medios
en pocos propietarios es también un tema representado en la película, dicho
fenómeno contrasta fielmente con la realidad, en la que dichas estrategias
administrativas buscaban una mayor audiencia y ventas; no solo la concentración
de medios se empleaba para mayor beneficio económico, Hearst hacia uso de noticias
falsas, exageradas, escandalosas y polémicas, todo para asegurar una
circulación alta, este método para alcanzar dicho objetivo fue catalogado como
amarillismo.
La influencia política
lograda por Hearst gracias al empleo de los medios como instrumento político,
lo consolido como un manipulador mediático, logrando incluso una efectiva intervención
que dio paso a la guerra norteamericana contra España.
Después con la llegada de
la gran depresión, el negocio del periodismo como toda actividad económica,
también se vio considerablemente
afectada, Hearst vio como muchos de los
periódicos que poseía fueron afectados por ella, incluso algunos salieron de
circulación, lo que afecto a que el poder mediático que poseía se redujera.
Pero no solo la situación
económica no era favorable para Hearst, también, varios sectores sociales
demandaban un control a su desbordante abuso mediático y de pronto comenzó a
volverse un personaje infame para la sociedad.
La película de Orson Welles sirvió de vehículo para destacar el
perfil oscuro de la vida de Hearst,
atacándolo de la misma manera en que él atacaba a otros, a través de un
medio masivo, y demostrar también la importancia del poder mediático y un
responsable uso del mismo.